Por: Federico Olvera.
30 de Junio de 2019.
Alguna vez escuché la frase de «La gente hace lo qué hace porque es como es»…. Gerardo Martino es un profesional, un hombre centrado, con una filosofía muy clara de sistema y de juego.
Me ha bastado ver el juego de México de la noche del 29 de junio en la llave de cuartos de final de la Copa Oro contra Costa Rica para confirmar la seriedad, el orden, la estructura, la congruencia y la firmeza con la que va encarar y trabajar el proceso el técnico rosarino con nuestro equipo nacional de fútbol, sobretodo tal y como él lo dijo en la conferencia de prensa después de haber ganado 5-4 en tanda de penales a «Los Ticos» al señalar que el TRI propuso y ejecutó «fútbol» en todo momento, incluyendo los tiempos extra, indicó que su oncena diseñó jugadas de pared y asociaciones en el mencionado alargue.
El equipo mexicano lejos de destruir el juego, en los 120 minutos buscó crear fútbol, abrir el juego por las bandas, ir a línea de fondo, a pesar de una falla arbitral, de un plantel corto plagado de lesiones, de «soldados caídos» en las últimas semanas y en el desarrollo del compromiso no fue la excepción al abandonar el cotejo el capitán Guardado y Jonatan Dos Santos por lesiones.
Otros hechos que me ha quedado claro lo que será la permanencia del técnico argentino fueron la mentalidad de sus dirigidos en los momentos adversos durante el partido y el poder delegado en la jerarquía del liderazgo.
En relación a lo anterior y tocante al tema de mentalidad me refiero a que la Selección Mexicana sufrió la marca de un penal inexistente y a pesar de ello no ser vieron afectados en su funcionamiento; el otro hecho fue ya en los penales definitorios, Raúl Jiménez, en el papel el mejor cobrador mexicano, falló su tiro y a pesar de esto los demás jugadores no se vieron afectados en sus respectivos disparos. Me parece que «la cantaleta» de los penaltis en la actualidad se practican, se platican, se analizan, ya no son un volado como se mencionaba hace años y quien lo siga catalogando como «un volado» que se dedique a otra cosa.
En referencia al liderazgo, Martino le confirma la confianza y el poder delegado a su capitán actual Andrés Guardado, en todo momento en la concentración del equipo tricolor conversa con él: comidas, trayectos, viajes, entrenamientos, durante el juego, etc. Detalle importante porque acá se visualiza que no hay cabida a sublevaciones, rebeldías y demás, se aprecia un orden en el señalamiento de las órdenes y respeto del organigrama.
El ex técnico de Newell´s, Libertad, Selección Paraguaya, Selección Argentina, del FC Barcelona y del Atlanta United, etc., que además dirigió a los «guaraníes» en la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010 y dos finales de Copa América que sucumbió ante Chile en 2015 y 2016 tiene un reto fuerte con el combinado nacional de México: la definición.
Históricamente, el último tercio del terreno de la cancha es lo que más le cuesta al fútbol mexicano, la falta de ideas, creatividad, claridad y letalidad para definir y matar rivales al convertir goles es un área de oportunidad constante.
Trabajar en la letalidad y en la concentración todos los minutos que dure un partido será una tarea permanente con sus pupilos.
El tema extra cancha parece manejarlo adecuadamente a sus 56 años, lo que no es un elemento menor en nuestro fútbol por compromisos comerciales, imponderables, circunstancias y cosas raras que de repente brotan y que suceden en el ecosistema de nuestro balompié nacional.
En resumen con Gerardo Martino podemos esperar fútbol, liderazgo, congruencia, compromiso y trabajo mental. Tengo la certeza que incansablemente revisará la elaboración del juego en zona de definición, táctica fija y de concentración.
Un problema serio que no depende del Director Técnico es la falta de roce importante a nivel internacional porque de acá a la Copa del Mundo de Qatar 2022 no habrá mucha oportunidad de enfrentarse a rivales de jerarquía en canchas complejas puesto que México participa en la Liga de Campeones de CONCACAF, no participa en Copa América y salvo la posible participación de algunos jugadores en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020, la realidad de México son las eliminatorias de su zona y nada más ante la desaparición de la Copa Confederaciones. Los directivos aquí tienen un encargo crítico y urgente.
Puedo finalizar que el equipo mexicano está en buenas manos. Otros temas en el tintero serán el analizar qué tanto estamos produciendo jugadores, a qué equipo están emigrando en Europa, si son o no titulares en sus respectivos clubes y qué tanto talento está surgiendo en el país.
Éxito es mi deseo y querencia para Gerardo Daniel Martino y muy importante, que Dios lo bendiga.